Sábado 25 de julio de 2026
Versículo
Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.
Pensamiento
En el bautismo de Jesús, el Padre dio testimonio de quién era su Hijo y el Espíritu Santo descendió sobre Él, mostrando la perfecta comunión de Dios en el cumplimiento de su plan de salvación. Este acontecimiento nos recuerda que Jesucristo es el Hijo amado de Dios, digno de toda nuestra confianza, obediencia y adoración. Cuando ponemos nuestra vida en sus manos y caminamos conforme a su voluntad, también experimentamos la guía, la paz y el consuelo que el Señor concede a quienes permanecen fieles a Él. Vivamos cada día procurando agradar a Dios con un corazón sincero y obediente.
Oración
Padre celestial, gracias por enviarnos a tu Hijo amado para traer salvación y vida eterna. Ayúdame a vivir en obediencia a tu voluntad y a ser sensible a la dirección de tu Espíritu Santo. Que mi vida te agrade y refleje cada día el amor y la fidelidad de Jesucristo. En el nombre de Jesús, Amén.