Martes 4 de agosto de 2026
Versículo
No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
Pensamiento
Jesucristo declaró claramente el propósito de su venida al mundo: llamar a los pecadores al arrepentimiento. Ninguna persona puede alcanzar la salvación por sus propios méritos, pues todos hemos pecado y necesitamos la gracia de Dios. El arrepentimiento no consiste solamente en sentir tristeza por el pecado, sino en reconocer nuestra condición delante del Señor, apartarnos del mal y volvernos a Él con un corazón sincero. Cristo ofrece perdón, restauración y una nueva vida a todo aquel que responde a su llamado con fe. Su amor continúa extendiéndose hoy a quienes reconocen su necesidad de un Salvador. Si escuchas su voz, no endurezcas tu corazón. Acércate a Jesús con humildad, porque Él recibe con misericordia a quienes se arrepienten y confían en su sacrificio en la cruz. En Él hay esperanza, vida eterna y la oportunidad de comenzar una vida transformada para la gloria de Dios.
Oración
Padre celestial, gracias porque enviaste a tu Hijo a llamar a los pecadores al arrepentimiento. Ayúdame a vivir cada día con un corazón humilde, dispuesto a obedecer tu Palabra y a apartarme del pecado. Gracias por tu perdón, tu misericordia y la nueva vida que encuentro en Jesucristo. En el nombre de Jesús, Amén.