Martes 3 de noviembre de 2026
Versículo
Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos.
— San Lucas 23:28
Pensamiento
Mientras caminaba hacia la cruz, Jesús advirtió a las mujeres de Jerusalén sobre el juicio venidero. Sus palabras nos recuerdan que no basta lamentar su sufrimiento; debemos reconocer nuestro pecado y volvernos a Dios.
Oración
Padre celestial, ayúdame a comprender la seriedad de las advertencias de Jesús. Que mi corazón no se limite a lamentar su sufrimiento, sino que responda con arrepentimiento sincero y obediencia a tu Palabra. En el nombre de Jesús, Amén.