Jueves 16 de julio de 2026
Versículo
Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.
Pensamiento
Frente a la cruz, aquel centurión contempló la muerte de Jesús y terminó reconociendo una verdad eterna: verdaderamente Él era el Hijo de Dios. La cruz nos revela el inmenso amor de Cristo, quien entregó su vida para salvarnos del pecado y reconciliarnos con el Padre. No debemos mirar el sacrificio de Jesús con indiferencia, sino acercarnos a Él con arrepentimiento, fe y gratitud. Reconocer a Cristo como Hijo de Dios también significa rendir nuestra vida a su señorío y vivir cada día confiando en la salvación que solamente Él puede dar.
Oración
Padre celestial, gracias por el sacrificio de Jesucristo en la cruz y por el amor que mostraste al entregar a tu Hijo por nuestra salvación. Ayúdame a vivir con un corazón agradecido, a permanecer firme en la fe y a reconocer siempre a Jesús como mi Señor y Salvador. Que mi vida te honre y glorifique cada día. En el nombre de Jesús, Amén.